Se baten las claras bien limpias, que no tengan rastro de yema en un recipiente seco con una pizca de sal, al principio se verá la espumita y luego se pondrá blanca, y cuando estén subiendo se le añade el azúcar poco a poco, hasta que haya espesado bastante. Aproximadamente con la batidora unos 8 minutos a toda potencia. Se echan en cápsulas de magdalenas o moldes de silicona. Cuando se haya echado la mitad de la masa en la cápsula se le echan los trozos de almendra y se cubre con más masa por encima. Se meten en el horno que previamente se habrá precalentado a 150º mientras hacíamos la masa. Estarán listos cuando los veamos doraditos y que no se queden crudos por dentro, aproximadamente unos veinte minutos, pincha con un tenedor y comprueba. Suerte y que os suban, a mí es una receta que siempre se me ha resistido, pero esta vez han salido muy buenos.