Puede prepararse natural o utilizar el Sofrito Gallina Blanca, si se anda apurado, que está también muy rico. Para el sofrito de tomate: 1/2 cebolla, 3 dientes pequeños de ajo, 1/4 de pimiento rojo y otro tanto de verde picadito en taquitos pequeñitos. Cuando se ha sofrito y está doradito, añadimos 4 tomates maduros también cortados en daditos, y una vez que empiezan a deshacerse añadimos un chorreoncito de vino blanco. Sazonamos al gusto y añadimos un poco de orégano, otro pelín de comino molido y una pizquita de azúcar para contrarrestar la acidez del tomate.
Una vez listo, reservar.