Pon una sartén al fuego con 6 cucharadas de aceite y fríe el jamón hasta que veas que empieza a tomar color, con el fuego bajo, añade las yemas y las claras de los huevos, sin dejar de remover, hasta que queden cuajadas. Cuando veas que se separan bien del fondo de la sartén, ya está listo para servir.