En el momento de servir, fríe los trozos de queso, escúrrelos sobre papel de cocina absorbente y colócalos en una fuente y adorna con una ramita de perejil.
Consejo: Su exótico sabor, además de despertar el apetito de cualquiera, es un comodín inigualable en sopas, ensaladas, aderezos, carnes, aves, pescados y mariscos.