Lo primero, hay que hacer el aceite de jengibre. Uno de los "dedos", lo pelamos y cortamos en láminas.
En una cazuela pequeña, un vaso de aceite (oliva, girasol...pero suave).
Tres horas a fuego muy bajo, con las láminas de jengibre.
Cuando se enfríe, podemos guardarlo todo junto, en el frigorífico, al menos 12 horas; tomará sabor.