Enciende el horno a 180ºC., e introduce la cazuela durante unos 35 minutos. Rocía el cordero con la salsa, vigilando que no se reduzca demasiado. Si quedara demasiado reducida, añade agua caliente, o un poco de caldo. En un cazo pon la miel y el vinagre y mézclalo bien. Pon al fuego hasta que la salsa de reduzca un poco. Añade esta mezcla al cordero, y déjalo en el horno unos 10 minutos más. Sirve recién hecho.