¿Te horroriza el olor que queda en toda la casa cuando hierves coliflor? En realidad, las hortalizas que pertenecen a la familia de las coles, como los brécoles, nabos, coles de Bruselas o coliflores, contienen unos componentes azufrados que se liberan cuando entran en contacto con una enzima determinada y son los responsables de su fétido olor. El calor de la cocción es el desencadenante de las diferentes reacciones que se producen cuando los tejidos de los vegetales se rompen y reaccionan liberando estos compuestos de desagradable olor.
Cuanto más tiempo se cuecen estas hortalizas, más abundantes resultan este tipo de moléculas y más se acentúa el olor. Concretamente, la cantidad de sulfuro de hidrógeno que se libera durante la cocción de la coliflor se duplica entre el quinto y el séptimo minuto de cocción...
Así pues, lo más aconsejable es cocer la coliflor al dente, intentando no superar este tiempo de cocción y dejar que se acabe de hacer con su propio calor una vez escurrida en el colador.
Además, un estudio reciente indica que la enzima que produce estos gases se pierde si cocemos la coliflor a partir de agua fría en lugar de ponerla a cocer directamente en el agua hirviendo.