La belleza de Jeanne Bécu, conocida en la corte de Luis XV como Madame du Barry, ha pasado a la posteridad asociada a todas las elaboraciones culinarias preparadas con coliflor. Parece ser que fue el pérfido cardenal Richelieu quien decidió introducir en la corte de Versalles a la bella Jeanne Bécu, una hermosísima joven de dudosa reputación, para utilizarla como espía de cuanto allí pasaba. Luis XV no tardó en convertirla en su amante favorita y, tal fue su afición por ella, que decidió casarla con el conde Jean du Barry para poder tenerla cerca.
El escándalo nunca amedrentó a la nueva favorita del rey, quien no tuvo ningún escrúpulo en pedir insistentemente a los cocineros de palacio que prepararan para el monarca recetas a base de coliflor, considerada en la época como un ingrediente con virtudes altamente afrodisíacas.
Los jardines de Versalles se llenaron de parterres plantados con la vistosa hortaliza de mágicas propiedades. Luis XV pedía cada día que le prepararan crema de coliflor para satisfacer las expectativas de su joven amante y, aunque todas estas románticas aventuras terminaron con la guillotina, la nomenclatura de las recetas de cocina clásica que llevan coliflor siguen recordándonos la rocambolesca historia de la bella cortesana.