Untamos el capón con un poco de manteca, salpimentamos y metemos en el horno a 200º durante una hora, para continuar a 170º durante hora y media más, tiempo en el cual iremos regándolo con el cava que nos ha sobrado y con algo de agua, si fuera necesario. En el momento de servir, cortamos las pechugas del capón en filetes y el resto lo podemos presentar cortado en trozos, todo ello acompañado del relleno.