A los rectangulares le ponemos una ramita de cebollino en el centro, pero en diagonal, formando dos triángulos: en uno de ellos ponemos sobre el queso sucedáneo de caviar y en el otro dejamos solo el queso adornado con tres alcaparras. Para que quede más original, hacemos 4 rectángulos con el sucedáneo de color negro, y cuatro de color rojo.