Calentamos una sartén y marcamos la sobrasada. Es decir, la ponemos de un lado y del otro rápidamente para que no se derrita. Cortamos cada rebanada de pan en cuatro cuadrados y los tostamos (para facilitar el proceso, podemos tostar las rebanadas enteras y cortarlas luego). El pan va a ser la base de nuestros canapés. Cuando vamos a armar los canapés, freímos los huevos de codorniz.