Una vez limpios, abiertos y sin espinas, cubrimos el fondo de un recipiente con una capa de sal gorda, encima ponemos una capa de boquerones, encima otra capa de sal gorda, encima otra de boquerones y así sucesivamente, acabando con una capa de sal gruesa y encima la pimienta rota y las hojas de laurel, se cubre con papel film y se introduce en la nevera, pueden estar así entre 72 horas y 1 mes. Cuando las vayamos a consumir, las sacamos de la sal, las lavamos bien, las colocamos en una bandeja, en un extremo de esta ponemos los tomates muy picados, sin piel ni pepitas, lo cubrimos todo con el aceite y unas gotas de vinagre y lo dejamos macerar durante un rato. Cuando vayamos a comerlas, ponemos una cucharada del tomate con el aceite en una rebanada de pan tostado, extendemos y encima ponemos las anchoas.