En el momento de hacerlas, escurrir las alitas, reservando el jugo de maceración, freírlas en una sartén grande, hasta que estén doradas, retirarlas, en el mismo aceite, derretir la mantequilla, añadir la miel, calentar hasta formar una especie de almíbar, añadir 4 o 5 cucharadas del jugo de maceración, remover, cocer un par de minutos e incorporar la nata liquida y las alitas de pollo, mezclar y dejar cocer 3 o 4 minutos a fuego suave.