Auténtico tomate frito casero, 100% natural. En Gallina Blanca, elaboramos este tomate frito sólo con ingredientes naturales. Para asegurar su conservación, lo cocinamos y lo envasamos aún en caliente, cerrándolo herméticamente y terminándolo de pasteurizar. Así, garantizamos su buena conservación sin necesidad de añadir conservantes.
Nuestros maestros cocineros, logran un sabor tan natural y exquisito como el hecho en casa, pues ponen toda su experiencia y dedicación en lograr el mejor resultado. Para elaborar este tomate frito, seleccionan los mejores tomates de cada cosecha, ingrediente que trocean y cocinan a fuego lento con aceite de oliva virgen extra. Así, en todo momento, se aseguran de lograr el punto justo de cocción y de ofrecerte un tomate frito con una textura, sabor y aroma como el que tú haces en casa.
Nuestro deseo de mejorar la calidad de vida de nuestros consumidores, va más allá del sabor y textura caseros de esta receta. Por ello, hemos trabajado para adoptar las medidas que garanticen que esta receta sea apta para todos nuestros consumidores con intolerancia al gluten. Esta garantía se muestra en el envase mediante el logo oficial de la FACE "Federación de Asociaciones de Celíacos de España".
Puedes encontrar esta receta en dos tipos de envase, vidrio o brik, según se adapte más a tus necesidades.
¡Disfruta ahora del sabor más natural!
Ingredientes
Tomate (pulpa y concentrado (141g de tomate para preparar 100g de producto)), aceite de oliva virgen extra (4%), azúcar, sal y especias.
Información Nutricional
| Valor nutricional medio | Por 100 g de producto | Por 50 g de producto |
| Energía | 64 Kcal / 269 Kj | 32 Kcal / 135 Kj |
| Proteínas | 1,5 g | 0,8 g |
| Hidratos de carbono, | 6,7 g | 3,4 g |
| de los cuales azúcares | 4,5 g | 2,3 g |
| Grasas, | 4,0 g | 2,0 g |
| de las cuales saturadas | 0,8 g | 0,4 g |
| Fibra alimentaria | 1,6 g | 0,8 g |
| Sodio | 0,40 g | 0,20 g |
Una ración de 50 g contiene
Grasas saturadas
0,4 g.
2%
De la Cantidad Diaria Orientativa (CDO) para un adulto (*)
(*) Las necesidades de nutrición pueden variar en función de la edad, actividad física, sexo y otros factores de cada individuo