Mitos en la alimentación

Mitos en la alimentación
19/11/2009 | 11:59
0 Votos
1 comentarios

Los mitos y creencias entorno a la alimentación son múltiples y a veces contradictorios, lo cual contribuye a confundir a la población, que adopta pautas erróneas y poco saludables en un intento de mejorar sus hábitos alimentarios.

A continuación se comentan algunos de los mitos mas extendidos:

Los alimentos naturales son más sanos

Es importante diferenciar los conceptos de “natural” y “sano” que, aunque a veces pueden coincidir, son radicalmente diferentes, ya que se definen de la siguiente manera:

Natural: de la naturaleza o que ha sido producido por ella. Que no ha sufrido ninguna elaboración o transformación.

Sano: que es bueno para la salud.

Hay que evitar la idea de que lo natural se asocia a bueno y lo artificial a malo o perjudicial. Un producto puede ser natural y no por ello favorecer la salud. Un ejemplo extremo podría ser el de las setas venenosas que, aunque naturales, pueden provocar intoxicaciones, o el de consumir una infusión de hierbas con una preparación o dosis inadecuadas, o simplemente comer alimentos naturales en exceso, como demasiado azúcar, aceite, etc.

Las propiedades de los alimentos naturales están en relación con su composición química en nutrientes (hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas, minerales y agua), fibra dietética y demás sustancias con propiedades que van más allá de las estrictamente nutricionales.

Es cierto que los procesos tecnológicos pueden destruir en mayor o menor grado algunas vitaminas, pero también han contribuido a conseguir productos de mayor calidad que los que se encuentran de forma natural. Además, es importante recordar que la aplicación de procesos tecnológicos es la única manera de conservar muchos alimentos y asegurar así su inocuidad microbiológica y estabilidad.

Las grasas vegetales son mejores

La mayoría de grasas vegetales se caracterizan por la alta proporción de ácidos grasos insaturados y por la ausencia de colesterol. Por el contrario, los alimentos con grasas de origen animal, tienen predominantemente grasas saturadas y siempre tienen, en mayor o menor grado, colesterol. Sin embargo, hay ciertos aceites vegetales como los procedentes del coco, la palma y el palmiste con un elevado contenido en grasa saturada, aunque al ser de origen vegetal, no contienen colesterol.

En la actualidad, mediante un proceso químico denominado hidrogenación se transforman grasas insaturadas en grasas más saturadas, conviertendo aceites vegetales en grasas más sólidas utilizables para la elaboración de margarinas y grasas emulsionables (shortenings), empleadas en la elaboración de galletas, bollería, pan de molde, etc. La hidrogenación, además, da lugar a los denominados ácidos grasos trans, que elevan el colesterol-LDL (malo) y disminuyen el HDL (bueno), por lo que es importante limitar el consumo de los productos que contienen este tipo de grasas.

No hay que olvidar que por su composición en grasas monoinsaturadas, el aceite de oliva se considera hoy en día el más idóneo para la salud.

La leche desnatada es menos nutritiva

Cuando se somete la leche al proceso de desnatado se reduce su contenido en grasa y vitaminas liposolubles (aquellas que se encuentran en la parte grasa de los alimentos) como la A, la D y la E, pero conserva la misma cantidad de calcio, lactosa y proteínas que tenía previamente.

El calcio necesita la presencia de vitamina D para ser absorbido en el intestino, y dado que esta vitamina es liposoluble se pierde al eliminar la grasa de la leche. Este problema se resuelve enriqueciendo la leche desnatada con vitamina D. Además existe la leche semidesnatada, con una reducción de grasa del 50% pero que conserva parte de la vitamina D y parte de la A.

Recetas recomendadas

Y tú, ¿qué opinas?

Para escribir lo que piensas, recuerda que debes formar parte de nuestra comunidad.

raquelsgg
26/04/2011 | 17:51

no sabía yo eso de la leche....gracias por la información

shadow