El tomate es la hortaliza más consumida en España y su consumo ha crecido rápidamente en los últimos años.
El tomate es el fruto de Solanum lycopersicum y es una baya muy coloreada cuando está madura oscilando desde amarillentos hasta rojos intensos debido a los pigmentos naturales licopeno y caroteno.
El tomate proporciona un escaso aporte calórico (20 Kcal/100g de producto) debido a que el mayor componente es el agua seguido de los hidratos de carbono. Estos azúcares son responsables del ligero sabor dulce y los ácidos orgánicos del característico sabor ácido. En su composición nutricional destaca el aporte de minerales como potasio y magnesio; vitaminas B1, B2, B5 y C; carotenoides como licopeno y compuestos polifenólicos. El tomate es la principal fuente de vitamina C en verano.
Existen diversas variedades de tomate: en rama, de pera, cherry, verdes, de Montserrat, de Raf, así como variedades locales. El tomate está presente en los mercados durante prácticamente todo el año.
Cada vez se está haciendo más popular el cultivo orgánico del tomate, aunque hay estudios contradictorios sobre las mejoras nutricionales y funcionales que aportan respecto a los tomates de cultivo tradicional.
El tomate se consume crudo, ya sea en ensaladas, gazpachos y zumos o cocinado en forma de salsas, escalibados, en mermelada. La cocción del tomate influye en la biodisponibilidad de ciertos nutrientes. En el caso del licopeno la cocción, así como la adición de aceite de oliva, mejora su biodisponibilidad pero en el caso de las vitaminas los procesos térmicos las inactivan al igual que los polifenoles.
El licopeno y la vitamina C son compuestos antioxidantes que proporcionan efectos beneficiosos para la salud por lo que el consumo regular de tomates se ha asociado a menor riesgo de padecer enfermedades crónicas no transmisibles. Los compuestos polifenólicos además de sus características como antioxidantes tienen otros mecanismos de acción diferentes que también ayudan a los efectos saludables del tomate.
Entre los efectos saludables que se le atribuye al tomate se encuentran el efecto antihipertensivo, el efecto antiagregante plaquetario o el efecto de mejora en la función endotelial.
Referencias:
Borguini, R. G. Tomatoes and Tomato Products as Dietary Sources of Antioxidants Food Reviews International (2009) 25(4): 313-325
Gahler.S, Otto. K, Böhm. V. Alteration of Vitamin c, Total Phenolics, and antioxidant Capacity as Affected by Processing Tomatoes to Different Products. 2003.Journal of Agriculture and Food Chemistry. 51, 7692-7968.
Compartir este contenido por email
Condividi via mail
Tu email ya se ha enviado. ¡Gracias!